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Por la Victoria

Por Tribuna Docente - 11 de Mayo, 2007, 13:55, Categoría: Santa Cruz

SANTA CRUZ PELEA CON TODO

En una asamblea histórica, una de las más grandes desde que comenzó la lucha hace ya sesenta días, 800 docentes de Río Gallegos resolvieron por unanimidad rechazar la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo nacional. Lo mismo resolvieron, en asambleas también muy masivas, los maestros de Caleta Olivia, Las Heras, Río Turbio y Puerto Deseado.

Se trata de una resolución crucial porque quiebra la maniobra fundamental montada por Kirchner contra la huelga. Las “negociaciones” en Buenos Aires nunca tuvieron otro propósito que el de justificar la conciliación obligatoria. La huelga de docentes, estatales y municipales y la rebelión popular en toda la provincia se han convertido en el principal problema político del país, por encima del escándalo de Skanska, las disputas con la Iglesia y las elecciones porteñas.

Una rebelión popular impresionante
Tras sesenta días de lucha, la huelga docente y la rebelión popular están en ascenso.
Los docentes rechazaron, en dos oportunidades, las migajas “ofertadas” en Buenos Aires. Los maestros profundizaron la lucha con impresionantes cortes de ruta. Se cortó el tránsito hacia Chile y hacia Tierra del Fuego pero, especialmente, el tránsito de los camiones de transporte petrolero en la salida sur de la ciudad de Gallegos. Otros cortes se realizaron en la frontera, en Río Turbio y en 28 de Noviembre.
La noticia del dictado de la conciliación, en la noche del lunes 7, desató en Río Gallegos una bronca impresionante. Se armó inmediatamente, en medio de la noche, un cacerolazo y una marcha a la casa de Kirchner, con la presencia de mil maestros y “caceroleros”. La movilización rebasó el cordón de Gendarmería, colocado a 100 metros de la vivienda. Los docentes ocuparon los jardines del frente de la residencia y varios centenares de personas gritaron durante una hora “que se vayan todos”.
El nuevo jefe de los gendarmes, Caserotto, contragolpeó, movilizando todas sus fuerzas, más de 400 efectivos. La multitud resistió contra los escudos de la Infantería; durante unos 15 minutos el forcejeo no se definía y cayó golpeado Ernesto Velásquez, secretario de la filial de Adosac, por un culatazo en la cabeza. Cuando la Gendarmería retomó el control de los jardines y las veredas, los manifestantes siguieron en la calle durante horas. Una parte de la manifestación, que crecía a cada minuto, se fue a “escrachar” al ministro Varizat y allí la represión ocasionó otros dos docentes y un fotógrafo golpeados. Según Aníbal Fernández, los docentes se “auto-hirieron”...
En Caleta, más de 800 personas marcharon por el centro al conocerse el dictado de la conciliación.
Hay una movilización generalizada. El sábado 6, una manifestación de varios miles recorrió las calles de Gallegos, con temperaturas cercanas a cero grado, para reclamar la renuncia de Daniel Varizat, ministro de Gobierno.
La carpa docente, instalada frente a la Casa de Gobierno, mantenida día y noche a pesar de las amenazas de desalojo y de las intimidaciones de la Policía, se ha convertido en el centro político de la rebelión popular.

Municipales: huelga y represión
En el mismo momento en que el gobierno decretaba la conciliación obligatoria para quebrar la huelga docente, los municipales de Río Gallegos votaron ir al paro por el aumento de sus salarios. Rechazaban el aumento en negro del 15% otorgado por el intendente radical; se trata del mismo porcentaje que ha dado la provincia y que rechazaron los docentes y estatales. El intendente de Gallegos posa de opositor a Kirchner y forma parte del operativo de la Iglesia y las fuerzas patronales de oposición a favor de un Frente Cívico.
El paro de los municipales refuerza la huelga docente y la tendencia a la huelga general en toda la provincia.
Por eso, el gobierno reprimió salvajemente la marcha que los municipales realizaron en la mañana del miércoles 9. Una columna de mil municipales fue baleada con balas de goma, balas de plomo y gases. Hay una quincena de heridos (incluso con balas de plomo); uno de los compañeros se encuentra en grave estado.
Frente a la represión, una nueva marcha conmovió a Río Gallegos en la misma tarde del miércoles: 10.000 personas se congregaron frente a la Casa de Gobierno, en una verdadera pueblada, para reclamar las renuncias de Sancho, de todo su gabinete y del jefe de la Policía.

Patoteadas, aprietes y molotovs
Durante toda una semana, el gobierno nacional fingió “negociar” en Buenos Aires.
La mala fe del gobierno rápidamente quedó en evidencia. Mientras Filmus y Tomada se reunían con algunos miembros de la directiva de Adosac en Buenos Aires, la unidad básica “Los muchachos peronistas” sacó una solicitada en defensa del gobierno, se declaró en alerta y movilización e intentó armar una “contramarcha” hacia la carpa docente. Era un llamado a aplastar físicamente a los maestros con los métodos de la patota.
Reunieron 300 personas e intentaron lanzarse, en la noche del sábado, a controlar la calle Alcorta, donde se encuentra la carpa. Fracasaron: durante toda la noche, mil docentes y compañeros de otros gremios “defendieron la carpa cual fortaleza” (Clarín, 6/5).
Inmediatamente después de la movilización de la noche del lunes a la casa de Kirchner, reaparecieron “los muchachos”. Arrojaron bombas molotov contra el local de Adosac y un local de la UCR.
A todo esto hay que agregar lo que ya es “normal” en Santa Cruz: el espionaje de las marchas y movilizaciones, los aprietes y las amenazas telefónicas.
Aunque durante sesenta días, los aprietes, las amenazas y la represión fueron infructuosos, el gobierno no ceja. La Agencia OPI (8/5) informa que en Buenos Aires, el ministro De Vido estaría conspirando con dirigentes sindicales y empresas “cercanas al poder” para sacar una “solicitada de repudio” a los docentes de Santa Cruz. La conspiración incluye el armado de una “contramarcha” que pretendería llevar cinco mil patoteros a Santa Cruz desde distintos lugares del país.
La salvaje represión a los municipales y el llamado a una “contramarcha” con gente de fuera de la provincia, inmediatamente después de que los maestros rechazaran la conciliación obligatoria, indican que Kirchner se prepara a utilizar la fuerza para acabar con la pueblada santacruceña.

Yasky carnero
La asamblea docente de Río Gallegos, que rechazó la conciliación obligatoria, reclamó a la CTERA la convocatoria de un paro nacional.
La dirección de la CTERA rechazó el reclamo de los docentes de Santa Cruz. En un comunicado anunció que “continuará respaldando las gestiones que se vienen realizando a nivel nacional” (Perfil.com, 8/5)... sin referirse al reclamo de paro de Adosac.
La represión a los maestros y la molotov contra el local de Adosac en la madrugada del lunes desnudan el rol de la dirección de CTERA en todas las luchas docentes. Es necesario que los sindicatos seccionales y provinciales se autoconvoquen, llamen a un paro nacional y echen a Yasky.

Vamos por la victoria
Después de sesenta días de lucha, todos los intentos del gobierno de quebrar la huelga y la rebelión popular se han estrellado contra la movilización popular más profunda de la historia de la provincia.
El gobierno provincial se esconde detrás del gobierno nacional. La huelga docente es más fuerte que nunca. Se suman los municipales. La tendencia a la huelga general se fortalece. La población está en la calle con los huelguistas. Las movilizaciones y “caceroleadas” son masivas en todas las ciudades de la provincia.
Para ganar, es necesaria la huelga general provincial y una huelga nacional de los docentes.
Que el Cabildo Abierto convoque a la huelga general provincial.
Por la satisfacción de las reivindindicaciones de los gremios en lucha y por “que se vayan todos”.

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