Apuntes

Causa Fuentealba II

Por Tribuna Docente - 4 de Enero, 2009, 10:24, Categoría: Neuquén

OTRO INTENTO DE SALVATAJE A SOBISCH

El juez de instrucción Cristian Piana resolvió no llamar a declarar como imputado al ex gobernador Jorge Sobisch en la Causa Fuentealba II; la que debiera investigar y condenar a los responsables políticos de la represión el 4 de abril de 2007 en Arroyito y en donde fue asesinado el compañero Carlos Fuentealba.
Se negó además a tomar medidas en la etapa de instrucción para investigar el uso de los teléfonos celulares con los que se monitoreó el operativo y considerar el cambio de carátula de homicidio culposo a doloso para algunos funcionarios involucrados.
Para el ex subsecretario de Seguridad Raúl Pascuarelli y el ex jefe de la Policía Carlos Salazar la carátula es de "homicidio culposo". Hacia abajo el ex comisario Moisés Soto y el ex comisario Mario Rinzafri se los imputa por "incumplimiento de los deberes de funcionario público". Para el policía Aquiles González, "encubrimiento agravado" por haber colaborado en el ocultamiento de la identidad del policía que disparó contra Fuentealba. Y para Benito Matus, el policía de civil que aparece disparando contra los manifestantes en la estación de servicio, "abuso de armas y lesiones leves".

Operativo de encubrimiento que continúa con Sapag
Las declaraciones de los testigos en la Causa Fuentealba I, en donde fue condenado a cadena perpetua el cabo José Darío Poblete, dan cuenta de un operativo planificado con la intervención en el lugar de los hechos de Carlos Salazar y Raúl Pascuarelli y de los comisarios Moisés Soto y Mario Rinzafri. Este último en plena represión atendió su celular gritando: "Otra vez es el jefe, atiéndalo alguien, siempre tengo que hablar yo". Y fue el propio Sobisch quien declaró en los medios y sin pelos en la lengua que "lo volvería a hacer".
Con todos estos elementos, está claro que liberar a Sobisch de su responsabilidad política no es una acción aislada del juez Piana. Porque este punto (las responsabilidades políticas) sienta en el banquillo de los acusados al propio Estado y a los capitalistas que promovieron la represión de Arroyito.
Sobisch se puso a la cabeza de una represión premeditada en defensa de este régimen político incompatible y hostil a la vida de los trabajadores y sus reclamos. Y por ello todo el arco patronal y "opositor" que previamente alentó la represión, decidió luego preservarlo cuando una rebelión popular exigía su renuncia. Lo hizo Kirchner ofreciéndole la Gendarmería, lo hizo el ex intendente Quiroga responsabilizando a los docentes por su "intransigencia", lo hizo Sapag planteando que debía finalizar su mandato en nombre de la democracia y las instituciones. Sobisch nunca estuvo solo.
El actual gobernador tardó una semana desde su asunción para ascender a Mario Rinzafri a comisario general y nombrarlo director de Administración, incorporándolo a la plana mayor de la policía. Tardó menos de un año en volver a reprimir, pero esta vez por casi 24 horas consecutivas a los vecinos del barrio Confluencia, descargando un arsenal de gases, balas de goma y plomo para apoyar al intendente Martín Farizano de la Concertación-UNE contra las tomas. Respaldó a la policía en el acto de egreso, destacando al "efectivo herido por manos asesinas" el día de la represión, autorizó el aumento del 60% en los adicionales y garantizó el equipamiento a la fuerza policial para "estar a la altura de las circunstancias".

Pongamos a Sobisch en su lugar
Es posible sentar a Sobisch en el banquillo de los acusados y que vaya preso. Sobisch tras las rejas es estar dispuestos a imponer una victoria al régimen que lo ha sostenido, y que mantiene a los Poblete como brazo ejecutor de una política represiva en defensa de los intereses de los capitalistas en crisis y contra las demandas más elementales de la clase trabajadora.
Sobisch tras las rejas es luchar por el salario que Sapag mantiene congelado contra el pago religioso de la millonaria deuda que dejó su antecesor.
Sobisch tras las rejas es entonces la defensa y la reivindicación del derecho a organizarnos y luchar.
Y sobre este punto fundamental los trabajadores de la educación debemos custodiar celosamente su destino. Porque así como la perpetua a Poblete fue el triunfo de la movilización consecuente de los trabajadores de la educación en todo el país, la Causa II exige convocar a todas las organizaciones políticas, sociales y sindicales para trazar la mayor unidad de acción, con independencia política del gobierno y denunciar el encubrimiento del gobierno de Jorge Sapag y su justicia.

Patricia Jure

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